Ir al contenido principal

espiritualidad

Estar atento al espíritu humano y a lo trascendental (o lo que está más allá de nuestro mundo físico). Todas las religiones ofrecen prácticas espirituales. En el cristianismo, la atención se centra en la trascendencia de Dios, tal como se revela a través de Jesucristo, y en las prácticas que nos acercan al amor de Dios.

Las prácticas espirituales cotidianas-como rezar, participar en los sacramentos, atender al prójimo, ayunar o dar limosna- nos alimentan mientras caminamos en nuestra fe. Están pensadas para apoyarnos, desafiarnos e inspirarnos a parecernos más a Cristo.

El crecimiento espiritual es una parte esencial de nuestra vida de fe: es el modo en que nuestra relación personal con Dios cambia y se profundiza con el tiempo. Las prácticas espirituales nos invitan a ir más despacio y centrar nuestra atención en lo que más importa. Estas prácticas también nos invitan a escucharnos y acompañarnos (en lugar de juzgarnos). A amar más libremente. Y a recordar que, incluso cuando las cosas parecen difíciles, Dios sigue actuando en nuestras vidas.

La invitación de Dios siempre está ahí y abierta a todos. Depende de nosotros responder.

Oración del día

Querido Dios, 

Tú estás aquí, en cada persona que encuentro. Ayúdame a estar presente y a reconocerte en todo. Quiero ser constante y disciplinado en mis prácticas espirituales para crecer en mi camino de fe y permanecer cerca de Ti. Acércame para encontrar sentido y propósito. Y, ayúdame a reconocer tus invitaciones para crecer en mi vida espiritual. Amén. 

¿Qué experiencia espiritual puede acercarte hoy a Dios?

"La espiritualidad tiene que ver con la conexión y el compromiso de cada uno con formas de comprometerse con la trascendencia: fines últimos, metas últimas... cómo intentamos vivir nuestras vidas, nuestra piedad, nuestras virtudes. "

-Peter Feldmeier, teólogo

Comparte: