milagro
[sustantivo]
Acontecimiento extraordinario inexplicable por las leyes científicas o naturales y atribuido a menudo a la intervención divina. Ver un milagro es ver lo extraordinario en nuestra vida cotidiana. Los milagros vienen a todos nosotros, nos devuelven la esperanza y nos invitan a hacer lo mismo.
Convertir el agua en vino, multiplicar los panes y los peces para alimentar a miles de personas y devolver la vista a un ciego fueron algunos de los primeros milagros que Jesús realizó en su tiempo. Y losmilagros siguen ocurriendo todos los días, si estamos dispuestos a verlos. Por ejemplo, una oración atendida de una madre que ve a su hija vivir un día más; un capullo que se transforma en una majestuosa mariposa; una curación médica inesperada; o, una relación rota, sanada.
Los milagros nos recuerdan que Dios está siempre presente, ayudándonos a vivir otro día, otra tormenta, otra guerra, otro desafío, e invitándonos a no perder la esperanza. A los ojos de Dios, todos somos milagros. Y en el momento en que abramos los ojos al amor infinito de Dios, también veremos milagros a nuestro alrededor.
Querido Dios,
Gracias por darme el milagro de la vida. He visto y sabido de tus milagros a lo largo de mi vida, pero a veces no los veo en la vida de los demás. Abre mis ojos para verte en el médico que salva la vida de alguien en una operación difícil. O en una madre que cuida de su hijo enfermo. Y en un perro de servicio que cuida de un ser humano. Los milagros están en todas partes, abre mi corazón a ellos.
¿Qué milagros has experimentado hoy?