diálogo
[sustantivo]
Un intercambio de ideas y opiniones. Una conversación entre dos o más individuos, grupos de personas, países o gobiernos que nos da la oportunidad de aclarar, rectificar y mantener conversaciones sinceras. El diálogo abierto y seguro conduce a la curación y al cambio.
Estar abierto al diálogo significa abrir la mente, los ojos y el corazón a la realidad de los demás y dejar atrás las ideas preconcebidas. Un diálogo abierto invita a hablar con sinceridad, escuchar con el corazón y procesar los pensamientos y sentimientos de los demás antes de responder.
Así es como Jesús se relaciona con el mendigo ciego, el buen samaritano y los letrados y escribas. Pero en el mundo digital de hoy, eso puede ser difícil. Lo que parece "conectado" también puede dejarnos agotados, confusos y más solos. Estar abiertos al diálogo es una forma más de compartir el amor y la compasión de Dios con todos aquellos con los que nos encontramos, virtualmente o en persona.
Cada vez que nos comunicamos con honestidad, abrimos la puerta a la curación y al cambio.
Querido Dios,
Nuestro mundo te necesita. Abre nuestros corazones y nuestras mentes para verte realmente en los demás. Ayúdanos a decir la verdad y el amor con nuestras palabras y a darte a conocer a los demás con nuestras acciones. Te pedimos por la curación de quienes han sido heridos por las palabras de otros. Abre nuestros corazones y oídos para escuchar mejor y comunicarnos con honestidad y prudencia. Guarda nuestros corazones de conversaciones e interacciones infructuosas.
¿Qué tipo de conversaciones estás dispuesto a mantener esta semana?