Ir al contenido principal

abrazar

Una acción física de abrazar fuertemente a alguien como expresión de consuelo o afecto. Y un acto espiritual de abrir el corazón para recibir, aceptar y dar amor. Estamos llamados a abrazarnos tan libremente como Dios nos ama.

Cuando te abrazo, te digo: Te veo, te siento y te quiero tal como eres y tal como Dios te quiere. Abrazar de verdad a alguien es aceptar sus virtudes y defectos y ofrecerle nuestra presencia, consuelo y reconocimiento. Abrazar de verdad a alguien es ver a esa persona de una manera nueva. Podemos abrazar con un abrazo, un apretón de manos, una sonrisa, ojos amables y con nuestra presencia.

Abrazar a los demás nos invita a contemplar el gesto de amor más íntimo que Dios ofrece: un abrazo que une, sana y transforma. Este gesto divino es una de las formas en que la gracia de Dios actúa en nuestra vida y en la vida de los demás. Nos enseña a parecernos más a Él, y más a los niños de los que habla Jesús, cuyo corazón puro encarna el amor y la misericordia sin límites de Dios.

Oración del día

Querido Dios, 

Gracias por todas las oportunidades de amar y sanar que me das cada día. Es a través de tu abrazo que conozco lo que es el verdadero amor. Ayúdame a recordarlo cada día, especialmente cuando me sienta abrumado y cansado. Ayúdame a verte en mi prójimo, en mis hijos, en mis compañeros de trabajo. Te ruego que siempre recuerde que es a través de Ti y en Ti que podemos ser verdaderamente sanados y perdonados. Amén.

¿Cómo has sentido hoy el abrazo de Dios?

"¡Cristo nos ama y nos ama para siempre! Nos ama incluso cuando le decepcionamos, cuando no cumplimos lo que espera de nosotros. Nunca deja de abrazarnos en su misericordia.

-Papa Juan Pablo II

Comparte: