carisma
[sustantivo]
Un don espiritual, una habilidad, un talento o una gracia. Otorgados a cada uno de nosotros por el Espíritu Santo, nuestros carismas únicos permiten que la presencia amorosa de Dios fluya libremente en el mundo. Como un hermoso mosaico, los carismas trabajan juntos para unir a una comunidad y transformar el mundo.
«Hay diferentes tipos de dones espirituales, pero el mismo Espíritu», explica Pablo a los corintios. A uno se le puede otorgar el don de la sabiduría, mientras que a otro, la compasión, la profecía o el sentido de la justicia. Nadie es ignorado por el Espíritu Santo, y ningún carisma es más importante que otro.
Lo que importa es cómo decidimos usar nuestros dones al servicio del amor. Un carisma no define quiénes somos ni lo que hacemos, sino cómo y por qué lo hacemos.
A continuación te explicamos cómo reconocer tu carisma:
- Cuando utilizas tu don, experimentas una profunda sensación de paz, energía, alegría o fluidez natural.
- El uso de tu don produce resultados positivos y amplifica los dones de los demás.
- Las personas que te rodean reconocen la presencia del don o dones que hay en ti.
Querido Dios,
Gracias por la bendición de mis carismas y los de las personas que me rodean. Cada don que has concedido en mí y en todos los que me rodean me recuerda tu amor por nosotros. Ayúdame a usar mis dones para un bien mayor y a servir como recordatorio de tu presencia en este mundo. Amén.
¿Cómo puedes compartir tus dones espirituales hoy?