alegría
[sustantivo]
Un profundo sentimiento de alegría y satisfacción que tiene su origen en una sensación de paz y bienestar. La alegría no depende de lo que ocurre —o no ocurre— en nuestras vidas. Vive dentro de nosotros como una expresión del amor de Dios por nosotros y de nuestro amor por Dios.
A veces, la alegría puede parecer una tarea inalcanzable o incluso un misterio. ¿Cómo la encontramos? ¿Cómo la conservamos? ¿Por qué los demás parecen tan felices (y nosotros no)?
Los teólogos nos recuerdan que encontrar la alegría es una práctica espiritual que requiere que dediquemos tiempo cada día a reflexionar sobre cómo el amor de Dios está presente en nuestras vidas. Puede ser tan simple como un mensaje de texto sincero o tan profundo como un momento de perdón.
La alegría no es la ausencia de sufrimiento, sino la capacidad y el compromiso de ver lo sagrado. Sabemos que Dios camina con nosotros por las montañas y los valles de nuestras vidas. Él está con nosotros en nuestros triunfos y derrotas. Confiar en el amor infinito de Dios puede convertirse en una fuente de alegría.
Querido Dios,
Ayúdame a encontrar la alegría hoy. Quiero verte y encontrarte en cada momento, en cada persona, en cada situación, aunque sea difícil. Quiero mantener la alegría de vivir en mi corazón, ya que me ayuda a darme cuenta de que estoy vivo y de que tú estás en mí y conmigo. Sentir alegría mantiene vivo mi espíritu y mi amor por la vida. Amén.
Mira a tu alrededor, ¿qué te hace feliz hoy?